Proceso de trabajo
Trabajamos por etapas claras, con fechas definidas y una comunicación directa. Así sabés qué esperar en cada momento y qué necesitamos de tu lado para que el resultado llegue a tiempo.
Semana 1
Empezamos con una reunión para entender el encargo, el contexto y las expectativas. Definimos los entregables, los plazos y los criterios de aprobación. Al final de esta etapa, firmamos un acuerdo breve con el detalle de lo acordado.
Semanas 2 a 3
Reunimos referencias, revisamos documentación y preparamos una propuesta inicial. Te enviamos un documento con opciones, fundamentos y recomendaciones. En esta fase, tu devolución es clave para ajustar el rumbo antes de avanzar.
Semanas 4 a 5
Trabajamos en la pieza completa: redacción, diseño o armado según el tipo de encargo. Entregamos una primera versión íntegra, no un boceto parcial. Esto permite evaluar el conjunto y hacer correcciones sobre algo concreto.
Semana 6
Incorporamos tus observaciones en una ronda de ajustes. Luego hacemos una revisión interna de coherencia y detalles. La entrega final incluye los archivos en el formato acordado y una breve nota con recomendaciones de uso o próximos pasos.
Después de la entrega
Durante los quince días posteriores a la entrega, respondemos consultas sobre el material y aclaramos cualquier punto que haya quedado pendiente. Pasado ese período, podés contactarnos para nuevos encargos o ampliaciones del trabajo original.
Los tiempos se calculan sobre días hábiles y dependen de la complejidad del encargo. Si necesitás una fecha más ajustada, lo evaluamos al inicio y te decimos si es viable.
Cada etapa requiere una devolución tuya en un plazo máximo de cinco días. Sin esa respuesta, el cronograma se corre y la fecha de entrega se ajusta en consecuencia.
Toda la comunicación se hace por correo o teléfono. No usamos intermediarios ni sistemas automáticos. Si surge un imprevisto, te avisamos apenas lo detectamos.
El orden de trabajo
Cada encargo sigue un camino definido para que sepas qué esperar en cada momento. No hay pasos ocultos ni sorpresas de último momento: el proceso está pensado para que la comunicación sea tan cuidada como el resultado final.
Empezamos con una conversación sobre lo que necesitás: la ocasión, el estilo que buscás, los materiales que te gustan y el presupuesto estimado. Acá se define el encargo y se aclaran dudas antes de avanzar.
Con la información en mano, preparo una propuesta concreta: descripción del trabajo, materiales sugeridos, tiempos estimados y costo final. Revisamos juntos cada punto y ajustamos lo que haga falta hasta que quede claro.
Si es una prenda o un accesorio, coordinamos una sesión de medidas o un encuentro para ver materiales en persona. Para otros encargos, definimos las especificaciones técnicas y los detalles de diseño que marcan la diferencia.
Durante la confección te mantengo al tanto con fotos y notas sobre el avance. Si surge alguna duda o una decisión importante, la consulto antes de seguir. Así el resultado final responde a lo que tenías en mente.
Antes de entregar, hacemos una revisión completa: detalles de terminación, ajustes de calce o acabados. Es el momento de pulir lo que haga falta para que la pieza quede impecable y lista para su uso.
La entrega incluye instrucciones de cuidado y conservación. Después de unos días, me comunico para saber cómo va todo y si necesitás algún ajuste menor. El vínculo no termina con la entrega: queda abierto para futuros encargos.